A Rostock se ha reunido el G-8, y se ha celebrado el Foro Alternativo
durantes los tres últimos días, y paralelamente, el movimiento alternativo a
celebrado el Foro Alternativo, donde han participado alrededor de unos 30.000
activistas que, constatan que un mundo mejor es posible.
Naturalmente, de los decrépitos dirigentes que conforman el G-8, no espero nada
bueno, ya que es evidente que esos soberbios, en realidad solo piensan en sus
intereses, y para que prevalezcan sus intereses, es imprescindible subyugar al
resto del mundo.
La impresión que tengo al ver reunirse a los del G-8, es que son auténticos
encuentro de mafiosos, para repartirse aquello que les reporta beneficios.
Mediáticamente, se muestra lo fotogénicos que son los representantes del G-8, y
sobre todo se hace gran difusión de los momentos en que se da la confrontación
entre el movimiento alternativo y las fuerzas de represión.
En los medios de comunicación de gran implantación, solo en contadas ocasiones,
y de forma más que sintetizada, transciende aquello que motiva la celebración del
Foro Alternativo. En cambio, se recrean todo lo que les place, cuando se dan
situaciones de confrontación, y así de esta forma presentar a los del movimiento
alternativo, como si se tratase de meros agitadores que, utilizan la violencia como
medio de expresión.
Indudablemente, es una lástima la poca difusión que se le da al Foro Alternativo,
donde se presentan todo tipo de propuestas en vistas a un mundo mejor, así como
se denuncia claramente la inmensa hipocresía de aquellos que se están
aprovechándose descaradamente de los más desfavorecidos.
Considero imprescindible que, el movimiento alternativo procure controlar en lo
posible que no se den episodios de violencia, y si para lograr ese propósito es
necesario marginar a los violentos, entonces se ha de hacer decididamente sin
más, ya que los actos violentos, desprestigian el Foro Alternativo, y deslegitiman
el propósito por el cual se celebra. La libertad de uno, acaba cuando vulneras la
libertad de otro, y se convierte en mero libertinaje, perdiendo toda legitimidad para
desenmascarar a los que subyugan por intereses.
